Guía sobre la ley de la segunda oportunidad

Lawyou — miércoles, 27 de mayo de 2020
Tabla de Contenido

Cuando las deudas agobian a una persona física, a una empresa o a un autónomo, existe la posibilidad de acogerse a una medida que los ayuda a sobreponerse de esta situación mediante una condonación parcial de sus deudas, sin que ello implique perjudicar los derechos de los acreedores.

Estamos hablando de la Ley de Segunda Oportunidad, la cual es regulada por el Real Decreto Ley 1/2015, cuyo razón de ser es permitirle al deudor renegociar sus deudas y lograr la exoneración de una parte de estas.

¿Qué es la ley de segunda oportunidad?

La Ley de Segunda Oportunidad, tal como la Ley Concursal, forma parte de la legislación basada en la ética. Su propósito es rescatar a la persona de una situación de deudas que no le es posible afrontar, al tiempo que también buscan proteger el derecho de los acreedores de cobrar su deuda. Por lo tanto, esta ley sirve a dos propósitos al mismo tiempo, por lo que podemos decir que cumple con una doble función.

La filosofía detrás de la Ley de Segunda Oportunidad

Tal como su nombre lo expresa, esta ley cumple con el propósito de abrirle las puertas a quien ha atravesado un duro revés económico. La filosofía detrás de esa legislación es cortar con el círculo vicioso de intereses que no le permiten al deudor ya agobiado, salir de las obligaciones que mantiene con sus acreedores y superar esta etapa. De no aplicarse esta ley, el quien ha contraído la deuda jamás podría llegar a satisfacerla una vez ha cruzado el umbral de los intereses que se acumulan para hacer crecer lo adeudado, incluso después de cada pago.

Por otra parte, la filosofía que respalda esta ley, se apoya en el avance económico. Se respalda en el sistema de incentivos, ya que se ha comprobado que la carencia de mecanismos de segunda oportunidad hace que la persona decida no arriesgarse a salir de su círculo económico. Por lo tanto, en el caso de los empresarios, la falta de un sistema de segundas oportunidades hace que la generación de nuevos puestos de trabajo se vea frustrada.

De modo que la Ley de Segunda Oportunidad promueve la fluidez en la economía, favoreciendo al deudor y preservando los derechos del acreedor.

Requisitos de  la Ley de Segunda Oportunidad

A partir del año 2015, la Ley de Segunda Oportunidad es de completo acceso tanto para personas físicas como jurídicas. Hasta antes de dicho año, las personas físicas no podían solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho cuando su activo quedara liquidado. Esto solía desmotivarlas de acudir a esta vía.

Los requisitos para acceder a esta ley son los siguientes:

  • No haber sido declarado culpable: el concurso, es decir la persona o empresa deudora, no puede haber incurrido en el impago de sus deudas de forma dolosa o mediante una grave culpa. Llega un momento en el que el deudor tiene la obligación legal de solicitar el concurso que lo lleve a la Ley de Segunda Oportunidad. En caso de omitir hacerlo, sabiendo que va a incurrir en una situación de deuda cada vez más grave y que, por ende, no podrá pagarla, será considerado culpable de su situación. Por otra parte, para acogerse en esta ley, el concursado no podrá haber incurrido en mentiras acerca de su situación de insolvencia, así como tampoco podrá haber procedido a ocultar documentación relevante para el caso.
  • No haber resultado condenado por delitos socioeconómicos: al momento de solicitar la Ley de Segunda Oportunidad, la persona no puede tener un proceso penal en curso. Por otra parte, no puede haber resultado condenado por delitos de índole socioeconómica, de falsedad documental o patrimonial, dentro de los diez años previos a la solicitud de concurso.
  • Haber intentado un acuerdo judicial de pagos con sus acreedores: dicho acuerdo debe haber sido intentado utilizando los servicios de un profesional idóneo. Más allá de que el acuerdo haya prosperado, es necesario haberlo intentado.
  • Haber satisfecho los créditos concursales y contra la masa: esto significa que tanto los créditos pertenecientes a hipotecas y créditos públicos como aquellos originados después de la declaración de concurso, deben haber sido pagos. 
  • No haberse beneficiado de esta ley en los últimos diez años. 
  • Haber actuado de buena fe: esto significa que no se pueden haber rechazado una oferta de trabajo acorde a las capacidades del concursado en los últimos treinta años, así como tampoco se puede haber procedido a liquidar el patrimonio con el fin de no pagar las deudas. 
  • Aceptar ser incluido en el Registro Público Concursal: de esta forma, la situación de la persona deudora puede ser conocida por quienes tengan legítimo interés en saberla.

 La Ley de Segunda Oportunidad en la práctica

Cuando se cumplen todos los requisitos expuestos, el concursado se amparará en el BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho), ante lo cual sus deudas serán condonadas o se establecerá una nueva cuantía a satisfacer en determinada cantidad de entregas. De esta forma, el deudor accederá a su segunda oportunidad para rencauzar su vida y volver a prosperar.

En otro apartado del blog, hay disponible mas información sobre la Ley de Segunda Oportunidad en especifico hay dos tematicas en especificos que tratamos en otro articulo del blog como lo es Como afecta el estado de alarma la segunda oportunidad y otro articulo sobre  Como acogerse a la ley de segunda oportunidad

Te mereces una segunda oportunidad, puede recuperar tu vida con esta ley, cancela tus deudas.

No dudes en ponerte en contacto con nosotros para contarnos tu caso a través de nuestro correo electrónico: atencionalcliente@lawyoulegal.com o, si lo prefieres, también puedes llamarnos al 602 226 895. O puedes dejarnos tus datos aquí.

Si necesitas que revisemos si puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad rellena el siguiente formulario.

Categorías a las que pertenece este artículo:

Si te ha gustado, comparte este artículo:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *